Pequeños apuntes tras la Copa del Rey
Lo más evidente es que las bajas del juego interior del Fuenlabrada las paga caras el equipo. En estos momentos el único pívot de más de 2.05 del que dispone es Diouf, que es peor que un dolor de muelas por lo poco que de él he visto. Eso le supone una grave debilidad que el Real Madrid pudo explotar.
Se confirma de Wallace no está hecho parael nivel al que juega el Barcelona, sin suficientes fundamentos para enfrentarse a oposición de nivel. El juego ofensivo e Barcelona sigue lejos de tener la chispa que tuvo hace dos temporadas, sin buena combinación entre sus jugadores y movimiento de balón ineficaz.
Respecto al Real Madrid, no cambia mi percepción de Laso. Que le tiene tomada la medida al Barça se intuía ya en la Supercopa, donde el Real Madrid estuvo al mando y sólo perdió por unos malos momentos de relajación en el último cuarto. El partido de liga lo confirmó. En la final se dio un paso más defensivo dentro de los sistemas de Laso y de concentración de los jugadores, estelares Llull y Carroll que supuso evidenciar la superioridad del Real Madrid de Laso sobre el Barcelona de Pascual. Se siguó viendo la mala colocación del pívot, los problemas para superar las zonas con ese movimiento exterior de balón tan poco incisivo, lso reflejos lentos, aunque no tanto, pidiendo tiempos muertos.
He de decir ahora algo que no comenté en twitter en su momento por no gafar el partido: cuando en el tercer cuarto el Barça tuvo ese arreón que se acercaron a unos pocos puntos algunos dijeron que Laso debió haber pedido tiempo muerto mucho antes; mientras que esa idea es razonable, por lo general es mejor pedirlo al comienzo de las remontadas cuando aún no han generado esperanzas para el equipo que viene de abajo, creo que en este caso concreto hizo bien esperando. La sensación que tenía es que se trataba más de unos minutos en que los culés pusieron un extra de energía más que de problemas tácticos que corregir y que esa naturaleza de la reacción implicaba que no podía durar mucho, no lo suficiente para culminar la remontada, si por una casualidad no estaba yo pensando una gilipollez, la naturaleza del partido haría que fuera arriesgado quemar un tiempo muerto tan pronto en la segunda parte.
El partidazo que se marcó Felipe Reyes, reservado el día siguiente, a mi juicio acertadamente, me parece una muestra clara de que su problema es más físico de lo que creía. Aunque al principio de la temporada tuviera mucho maquillaje, tuvo partidos muy potables y un par de los definitivamente buenos, luego se diluyó. Creo que Laso debería considerar seriamente dejar de utilizar a Reyes en las dos competiciones y que cada semana juegue sólo en Euroliga o en ACB. Si acaso que uno de los dos no pase de cinco minutos, como en semis para aprovecharlo mejor. Más vale cinco minutos en un partido y veinte a pleno rendimiento el siguiente que veinticinco renqueante en los dos.
Lo que está claro es que, si las palizas ante Siena y Bilbao no provocaron su destitución y la eliminación de EL ya era casi segura antes de la Copa, después de ganarla no tendría sentido destituirlo si no se alcanzan los cuartos de Euroliga y permitirle llegar al final de la temporada. Y si ya debieron hacerlo antes, más aún ahora, la directiva debe apoyar a Laso en cualquier hipotética confrontación con la plantilla. Y a ver si este título le sirve (hablo pensando que sean ciertas algunas impresiones que probablemente son gratuitas y estúpidas) para ganar confianza en sus ideas y atreverse más a tomar decisiones más rápidamente que hasta ahora y dar un salto en su progresión como entrenador.
Buenas Rojo. La entrada bien. Yo lo que ya no tengo nada claro es de dónde vienen los problemas del RM. Algunos sí que son achacables a Laso, pero otros, que en la final brillaron por su ausencia, no se preparan en una sesión de entrenamiento si no que tienen que entrenarse. ¿Por qué en ese partido sí y en otros no? Aún así, nos queda la duda de saber qué hubiera pasado si el FCB hubiera planteado un partido en defensa zonal, que es el verdadero talón de Aquiles del RM. En dos semanas veremos el alcance del proyecto. Y en dos meses, si pasa a cuartos de EL finalmente, el verdadero potencial de la plantilla+entrenador
Creo que es mental. Quizá el problema que supera a todos. En partidos que los jugadores creen fáciles o que creen poco relevantes para la competición van relajados y cuando se encuentran con que el rival no es tan inferior o que se pueden quedar fuera tal como van las cosas es mucho más fácil decir “ahora nos vamos a meter en el partido” que hacerlo. No hay mentalidad ganadora o de lucha, de hay que ir a tope y aplastar a todo el que se ponga por delante.
Lo que había en la final que faltaba en otros partidos es el ansia de ganar ese partido, considerarlo difícil e ir a darlo todo desde el primer minuto. Para mí está muy claro, es el mismo problema principal que había con Messina.
Si yo estuviera a cargo de la sección establecería un sistema de multas: jugador que entre a un partido relajado, jugador que no cobra lo que corresponda a ese partido según sueldo anual/partidos de la temporada. El que lo haga más que otros o con determinada frecuencia, no vuelve a cobrar hasta que se aplique. Y banquillo. Y convocar a uno del filial en su lugar si es necesario.
Buenos días
Perdonad que no haya aparecido por aquí antes, pero la flata de tiempo es lo que tiene…
El problema mental del Madrid, el irse de los partidos, es algo muy habitual en el equipo desde la primera temporada de Plaza y puede que desde antes, aunque ya no recuerdo con tanto detalle los partidos.
Con Plaza empezó a ser habitual el que el equipo remontase los partidos en últimos cuartos sensacionales, después de haber estado desaparecido durante 30 minutos, o el caer en fosas durante cuartos enteros de las que luego se salía casi siempre el primer año y casi nunca el último.
Con Messina siguió esta tónica y aquí estamos este año. Viendo cómo el equipo mantuvo la intensidad todo el partido contra el Barcelona pero se vino abajo lastimosamente frente a Siena y Bilbao tras empezar mal, para acabar dejándose ir.
Obviamente, de las plantillas de Plaza a la actual poco queda: Felipe y Llull y no creo que se deba achacar a ambos estas idas y venidas.
Hay algo estructural en el club que provoca estos despistes. No sé lo que es, pero ya es marca de la casa. Tal vez sea lo que decía Isma Santos: que el Madrid era su historia y que los veteranos se lo transmitían a los canteranos y a los fichajes y cuando estos asumían responsabilidades en el equipo, se lo explicaban a los nuevos canteranos y a los nuevos fichajes y así iba transcurriendo la renovación de la sección, hasta que con Scariolo Santos fue a la calle y la cantera del Madrid y por tanto, el espíritu de la sección murió para convertirse en un equipo de estrellas o no tan estrellas, pero alejado de su historia y de su ideosincrasia.
Si el Madrid recupera su carácter guerrillero, calidad tiene de sobra. Si seguimos igual, la eliminación de anoche en Euroliga será seguida de otras 14 más.